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Hagler y Leonard protagonizaron un duelo de alto voltaje

 

Por Santi Durán / Mundo Deportivo

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El combate entre Marvin Hagler y Ray Leonard fue el más esperado del final de la década de los ochenta. No sólo por el tiempo que hacía que la afición lo reclamaba –Sugar Ray Leonard estuvo meses dando largas– sino porque la época dorada de los pesos pesados ya había pasado y porque el protagonismo lo habían tomado los pesos medios de la mano de Hagler, Leonard, Durán y Hearns. Además, se oponían dos maneras de ser. ‘Marvelous’ Hagler era el emblema del pueblo, el púgil que siempre tuvo que luchar para alcanzar sus objetivos, mientras que Leonard era el niño bonito, el buen chico mimado que acabó en la peligrosa senda de las drogas.

Hagler se retiró de los ensogados luego de aquel pleito / ARCHIVO AGENCIAS
Hagler se retiró de los ensogados luego de aquel pleito / ARCHIVO AGENCIAS

La pelea tuvo lugar el 6 de abril de 1987 en el Caesar’s Palace de Las Vegas, al aire libre. Hagler ponía en juego su título del peso medio CMB, en dos años sólo había peleado una vez (victoria por KO ante John Mugabi) y llevaba once años imbatido mientras que Leonard había abdicado de su corona del peso welter para por fin atacar la del peso medio. Llevaba un solo combate en cinco años, después de haber sido operado en 1982 de un desprendimiento de retina. Leonard era un experto en marketing y muchos lo consideraban más un producto de imagen comercial que un boxeador. Pero algo tendría de púgil cuando en ese momento sólo había sufrido una derrota, a manos del temible Roberto ‘Mano de Piedra’ Durán,a quien aguantó15 asaltos. Después, en la revancha le había ganado por KOT en el octavo ‘round’.

Las cifras que se movieron fueron desorbitadas. El gato al agua entre los promotores se lo llevó Bob Arum, que le levantó ese combate a Don King. Hagler se llevó 2.600 millones de pesetas por los 1.430 de Leonard. Tras el combate King pretendió subir al ‘ring’ para felicitar al ganador y Bob Arum se lo impidió a puñetazo limpio.En la refriega a King se le cayó una pistola, que fue recogida por los servicios de seguridad.

El combate fue muy intenso, con continuos intercambios; no hubo tregua.Leonard sorprendió con un ágil juego de piernas que muchos creían que había perdido tras el largo periodo inactivo y los cuatro primeros asaltos fueron suyos. Boxeando a la contra llegó a desesperar al campeón, que le insultó unas cuantas veces, enojado por no encontrar la distancia.

En el quinto ‘round’ Leonard empezó a acusar la fatiga y Hagler comenzó a colocar sus ‘jabs’ de derecha. Las tablas de Leonard le permitieron aguantar el tirón y en el octavo Hagler aumentó el ritmo pero sin la intensidad suficiente para tumbar al aspirante. En el penúltimo asalto la fatiga era patente en ambos púgiles porque el desgaste físico había sido enorme y en el duodécimo ambos echaron el resto con unos intercambios de golpes aterradores.

Los jueces dieron la victoria a Leonard por 118-110, 115-113 y 113-115. Hagler explicó que al acabar la pelea Leonard le dijo: “Me has ganado”. Leonard tuvo más suerte que otros grandes que no lograron ganar un título tras una larga ausencia, como Joe Louis, Muhammad Ali o Jack Dempsey. Por su parte, Hagler se retiró tras este combate. Era su decimotercera defensa del título y estaba a dos victorias del récord de Carlos Monzón.

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